martes, 1 de junio de 2010

cronica del tema libre


Crónica

Entre la razón y el amor

Lo único que me mueve a recordar ese doloroso día tan angustioso y noble era pensar en la manera en que me encontraba. Eso fue en la madrugada del 5 de noviembre de 1.987 una mañana con un hermoso amanecer donde solo se respiraba un aire frio y puro, como alas 3 de la mañana Salí de una fiesta de cumpleaños. Dónde la estaba pasando muy bien con todos mis compañeros y solo pensábamos era en pasarla bien. Mis amigos me ayudaron a tomar un taxi para ir a casa, todo iba bien hasta que el conductor se detuvo en un paraje solitario y rumoroso. Diciendo que se había pinchado el taxi, cuándo de repente esa bestia salvaje me bajo del carro y empezó a golpearme hasta dejarme sin sentido, todo era totalmente como si estuviera en un sueño el cual me quedaría por muchas horas dormida. Unas horas después me desperté en un hospital toda adolorida, golpeada, morada y muy débil. Con esa frialdad que se mandan los médicos me dijeron que yo había sido violada, me pare de esa cama y me golpeé varias veces contra la pared ya que me sentía como sino Valeria nada mi vida .renegué varias veces de mi vida, tuvieron que dormirme a punta de postillas ya que mi carácter era incontrolable. Mí juventud (17 años) me ayudo a pensar que no estaba embarazada y dije: en un mes llega la menstruación .vivía mucho mas preocupada por el estado de mi cuerpo ya que tenía moretones en todas partes.
La maldita menstruación no llego. Sin perdida de tiempo y en compañía de mi madre tomamos gran decisión de irnos en busca de un centro medico. Ese no era mi día me sentía súper mal y me daba vergüenza salir a la calle, cerca a nosotros se sentó una señora que tenia cinco meses de embarazo .eso me hizo tambalear mi decisión al darme cuenta que en pocos meses yo estaría de esta manera, pero me acobarde y solucione el problema. Salió bastante caro y teníamos poco dinero pero eso no importaba ya que quería salirme de este problema tan grande y en ese momento no importaba nada. Las pesadillas fueron continuas, pero creo que hice lo correcto. Yo jamás habría podido querer a un hijo fruto de la vergüenza y la violencia, aunque reconozco que cuando veo niñas de 9 a 10 años, lloró en silencio al pensar que así de grande estaría mi hijo sino hubiera….no, es mejor no decirlo juré que nunca tendría un hijo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario